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El gran Combo Sin salsa no hay paraiso

Sin Salsa no hay Paraiso, primer sencillo del nuevo disco de la Universidad de la Salsa. 

Fuente: http://www.youtube.com/watch?v=m2YLURfneC0

El Gran Combo de Puerto Rico

Manual del músico boliviano

Este artículo salio publicado en el periodico La Razon de La Paz - Bolivia, toca una realidad de los músicos bolivianos en general, asi que con el permiso del autor y de todos ustedes ya que el articulo no es salsero me parece que es muy actual

fuente: http://www.la-razon.com/version_te.php?ArticleId=18&EditionId=59

Autor: Carlos Nemo Rivero



Tener la paciencia y el aguante de un marchista cocalero, compartir un vaso de soda entre 27 y cumplir con la fórmula: fama y amor del público=dinero. Esos son parte de los secretos del éxito que devela el guitarrista del grupo Dr Jet

Primero, hay que decir que la profesión de músico es, sobre todo, un salto de fe. O como decía la mamá de Forrest Gump, “la vida es como una caja de chocolates, nunca sabes qué te tocará”. En nuestro caso es más como un tambor de pasankallas: no sabes si te van a tocar azucaraditos o medio amargos. Al comenzar tu banda hay que tener en cuenta los siguientes obstáculos y sus probables soluciones:

• Los radiotaxis los paga tu mesada, tu mamá o tu pega de “plomo” (o sea, cargador) de alguna empresa de sonido. En algunos casos sale la plata del tío buena onda, que también toca la guitarra.

• Buscar tu primera tocada es igual de complicada que buscar la número 345, excepto si anotas con un hit. Ahí sí se te abren las puertas. Es probable que te ofrezcan un martes, que es lo mismo que mandarte al matadero o, en el mejor de los casos, jueves… y a rezar que no llueva.

• Las primeras veces siempre hay que invitar hasta al reparador de zapatos de la esquina de tu casa. De todas maneras, tus amigos compartirán un vaso de soda entre 27; en cambio tus familiares tendrán un decente consumo. Y de eso se trata: el consumo. Sería mejor para tu banda que los fans sean más borrachos que don Félix Patzi, así te aseguras volver a ese boliche. Ojo: cuidado que tú o alguien de tu banda sea el más borracho del boliche y, para colmo, antes de empezar a tocar.

• No te pongas exigente con el sonido que te den, a menos que tú lo pagues. Generalmente, el sonidista es el bartender que más vasos ha roto; rara vez hay un sonidista calificado.

• Debes anotarte en cuanto festival, kermés o cumple de tus amigos puedas. Siempre se aprende. Lo mejor es tocar y tocar.

• Es mejor que uno, como líder, vea cuál de los compañeros de banda tiene real interés y el aguante de un marchista cocalero. El camino puede ser largo y arduo para empezar a ganar unos pesos. El principio consta de mucho sacrificio, sobre todo en Bolivia.

• Nunca, pero nunca saques el tema 13 del lado B de Mars Volta. Tienes que tocar covers conocidos, lo desconocido debe ser tu material. Sobre este punto, no hay nada de malo en tocar covers, hay que retroceder hasta ídolos como los Beatles y los Rolling Stones, que tocaban y hasta grabaron en sus primeros discos un montón de covers. Alguien dirá “eso fue en los 70”, pero bueno aquí estamos atrasados unos buenos 40 años en todo, así que a no sentirse mal.

• De acuerdo al estilo que elijas, serán los lugares en los que tocarás. No esperes hacer black metal y que te llamen de Forum.

• No hay nada de malo en cambiar el estilo sobre la marcha o el nombre del grupo, o el set list; depende de lo que se busca. Para ello, la fórmula: fama y amor del público=dinero. La admiración de tus colegas músicos=nada.

• Si eres una de las pobres desdichadas que se arregló con un músico… ¡Buenas noticias! Puedes dejar de ir al gimnasio, porque hasta que la banda pueda gastar en un ayudante, tú serás el quinto Beatle.

• Si un boliche te va a pagar tus primeros 100 dólares y el dueño te pregunta si tocas “una de Maná”, ¡di que sí!

• En tu primer viaje al interior, siéntete afortunado de que te paguen los pasajes y te alojen “en la casa del primo”.
Son un montón de obstáculos los que hay que sortear. La poca fe de los papás, el estigma de borracho=músico (el público que asiste con regularidad a los boliches son abogados y médicos), malas condiciones técnicas (en una ocasión me dieron una batería llena de estuco y la silla era una caja de manzanas), artistas irresponsables o que cambian de idea por su nueva novia. Si trabajas duro, escuchas música, compones decentemente y tienes algún golpe de suerte lograrás tu objetivo: dejar de trabajar de mensajero y dedicarte plenamente a ser músico.
Vale la pena.

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